La señora impaciencia era una mujer oronda, sin vergüenzas, que aullaba a la luna cuando no estaba a solas.
El señor impaciente era un hombre escuálido, gruñón, sin pelos en la lengua, que leía el periódico en el porche escaso de su casa.
Vivían en un don nadie, habitado por cualesquieras desdeñosos y con aires de grandeza.
Ellos simplemente contemplaban desde ese lugar lejano por si acaso les veían.
A veces doña impaciencia enseñaba con desdén sus nalgas al viento,por si acaso en ese viento, otros ojos, que no los de su marido, estaban atentos en ese momento.
Él , como si nada, ojeaba su periódico despreocupado como si eso no ocurriera. Ya estaba acostumbrado a sus" impertinencias adolescentes"- Gruñía él.
Ella todavía juguetona, soñaba con otro lugar desorbitado: Un burdel de los 50 lleno de babosos borrachos pero sedientos de grandes carnes.
Pero así se sucedieron los días , en silencio , con "aquellos, los de aquel lugar "- Gruñía él, a lo lejos.
Y cuando quisieron darse cuenta ya estaban viejos, y ya no podían leer y ya no podían bailar , y ya no podían hacer ver que no veían...
Quiero compartir mi vergüenza, mis palabras más escondidas, mal o bien escritas , pero dichas. Quiero que compartáis conmigo también. Que esto no sea un camino sólo, y de un sólo sentido. Quiero ser cómplice de vuestras vergüenzas, vómitos , gritos , silencios... Solo quiero.
lunes, 3 de diciembre de 2018
viernes, 19 de abril de 2013
¡Discúlpeme Señor! Escena breve de género absurdo.
Una habitación oscura. Entra un caballero con sombrero de copa y esmoquin. Lleva consigo un candelabro, un monóculo y un reloj de bolsillo. Se mueve pesadamente. No está enfermo. Simplemente no tiene prisa. Apoya el candelabro en el suelo y destapa una máquina de escribir que está en un lateral del habitáculo. Coloca el candelabro en la mesa. Coge una silla y se dispone a trabajar.
Señor: ¡Bien!
Teclea unos instantes para comprobar que la máquina funciona. Coge un folio y lo introduce en el rodillo de la máquina. Comprueba, de nuevo, que todo funciona correctamente escribiendo un par o tres de palabras.
Señor: ¡Perfecto!
Tira la hoja a la papelera. Coloca una nueva y se dispone a esperar.
Tose y mira su reloj.
No deja de mirar a la puerta impaciente.
Alguien llama . Parece que ha estado esperando este momento durante mucho tiempo. Vuelven a llamar. Se levanta y va a abrir, pero antes de que él pueda abrir la puerta, una Señora interrumpe en la sala.
El Señor muestra nerviosismo pero en seguida lo supera. Quiere escuchar atentamente la llegada de su desconocida.
Señor: ¡Adelante!
Señora: Discúlpeme Señor.
Señor: Si, dígame.
Señora: ¿Es aquí dónde uno puede sentarse a escuchar?
Señor: Aquí mismo.
Señora: Entonces, ¿eso me daría derecho a opinar sobre lo que aquí acontezca?
Señor: Bueno, eso no está contemplado en nuestras normas de comportamiento.
Señora: Disculpe mi osadía, Señor.
Señor: No se preocupe Señora, no nacemos enseñados.
Señora: Tampoco nos enseñaron a nacer.
Señor: Eso es cierto. Y aquí estamos.
Señora: Sin saber qué debo hacer para poder participar de este gran día.
Señor: Disculpe usted. Yo le aconsejo que vuelva a entrar. Puede que con un nuevo comienzo, aprenda
usted un par de cosas sobre como comportarse.
Señora: Bueno pues . Hasta ahora, Señor. (Sale de la habitación)
El Señor espera nervioso que algo suceda. Mira su reloj y se seca el sudor de la frente. Pican a la puerta.
Señor: ¡Adelante!
Señora: Buenos días señor.
Señor: Buenos días señora.
Señora: Siento interrumpir.
Señor: No se preocupe usted.
Señora: ( Para si) Creo estar en el lugar adecuado. (A él) ¿Puedo permanecer aquí?
Señor: O, sí , por favor. Es más, pase. No se quede junto a la puerta. Hoy hay corriente de aire y no me gustaría que se enfermase usted.
Señora: Muchísimas gracias.
Señor: Tome asiento.
Señora: Es usted muy amable.
Señor: ¿Dispuesta a empezar?
Señora: Cuando usted quiera.
Señor: Bien. Entonces empecemos. ¿Nombre?
Señora: Isabel.
Señor: (Tecleando) Isabel. ¿Primer apellido?
Señora: Linares.
Señor: (Tecleando) Linares. ¿Dirección?
Señora: Calle de la Industria 48 2º 1ª.
Señor: (Tecleando) Calle de la Industria 48 2º 1ª. ¿Intención?
Señora: ¿Podría pensármelo un momento?
Señor: Tómese el tiempo que necesite.
Señora: Discúlpeme Señor.
Señor: Sí. Dígame.
Señora: Sólo quisiera que me aclarase una duda. ¿Es aquí dónde uno puede sentarse a escuchar?
Señor: Aquí mismo.
Señora: Entonces, ¿eso me daría derecho a opinar sobre lo que aquí acontezca?
Señor: Bueno, eso no está contemplado en nuestras normas de comportamiento.
Señora: Disculpe mi osadía, Señor.
Señor: No se preocupe Señora, no nacemos enseñados.
Señora: Tampoco nos enseñaron a nacer.
Señor: Eso es cierto. Y aquí estamos.
Señora: Sin saber qué debo hacer para poder participar de este gran día.
Señor: Disculpe usted. Yo le aconsejo que vuelva a entrar. Puede que con un nuevo comienzo aprenda
usted un par de cosas sobre como comportarse.
Señora: Bueno pues . Hasta ahora, señor. Espero no haber cambiado tanto para entonces .
Señor: Espero poder reconocerla y no tener que empezar de nuevo.
Señora: Así lo espero.
Señor: Aunque espero también que de aquí hasta allí haya sabido como comportarse para entonces.
Señora: Así lo deseo. ¿Me da permiso para salir?
Señor: No necesita de mi permiso para abandonar la estancia. Aunque deseo , y espero, que no se aleje demasiado.
Señora: ¿Por qué, Señor?
Señor: No me gustaría que de camino a la salida, pasara tanto tiempo, que el gran día que venía usted a ver, ya no sea el mismo.
Señora: Vaya. Le agradezco su preocupación.
Señor: Además, no me dan permiso para identificar las entradas dos veces en un mismo día.
Señora: Así pues , será mejor que vuelva mañana. No es mi intención molestarle. Me desagradaría tanto que le amonestaran por mi curiosidad.
Señor: ¿Curiosidad?
Señora: Si, Señor.
Señor: ¿Por su curiosidad?
Señora: Es que… verá… yo quiero cambiar.
Señor: ¿Cambiar?
Señora: Si, cambiar.
Señor: ¿El qué?
Señora: El gran día.
Señor: (Asustado) ¿Por qué desearía usted cometer tal atrocidad?
Señora: Sólo por el hecho de averiguar que pasaría si el gran día fuera distinto al gran día que me vio nacer.
Señor: ¡Madre del amor hermoso! (Se santigua)
Señora: No se preocupe usted, no voy a cometer ningún cambio drástico! Al menos , no es mi intención. Puede que en medio del gran suceso, estornude o levante el dedo meñique o simplemente pestañee o ¿por qué no? Me ría un poco con los ojos bien abiertos.
Aunque... quizás… Si me atreviera a todo eso, ¿ por qué no, interferir, corregir u opinar sobre lo que acontezca?
Señor: ¡Madre del amor hermoso! (Se santigua)
Señora: Me gustaría dejar de aplaudir porque si , también. Y ¡aullar! o gritar: ¡¡¡ “ esto no me gusta” !!!
Señor: ¡Que alboroto! Por Dios Señora, no siga.
Señora: Imagínese un aplauso inoportuno, un descuido, un… ¿por qué no?
Señor: ¡Menudo disgusto!
Señora: ¿Disgusto?
Señor: ¡Si! Disgusto.
Señora: Disgusto, Señor, va a ser el que se va a llevar su encargado cuando vea el pequeño número de entradas que usted ha vendido porque en su severa rutina a decidido, inconscientemente, dedicarle un tiempo precioso a una mujer desconocida antes de ¡¡¡el gran día!!!
Señor: ¡Dios mío!
Señora: Y no hace falta que se altere. Yo , si quiere, abandono la estancia.
Señor: No, no. No hace falta. ( Muy nervioso, saca su pañuelo y se limpia la cara)
Señora: Entonces le aconsejo que se relaje , porque éste , también va a ser un gran día para usted.
Señor: Por favor vuelva a salir para poder entrar , o simplemente desaparezca en este otro gran día!!!
Señora: Eso Señor ya no es posible.
Señor: Ahora me dirá usted que ¿sus piernas no le permiten andar hacia la puerta que usted decidió cruzar?
Señora: Por supuesto que mis piernas pueden retroceder hasta el inicio de esta nuestra gran aventura. Pero si por usted fuera sería capaz de hacer ver que ni siquiera me conoce. Que no me ha olido usted al entrar. Que no ha sonreído usted al verme. Que no se ha quitado usted el sombrero por cortesía y para complacerme . Que no me ha ofrecido usted asiento habiéndose levantado usted primero para sentarse sólo después de yo haber tomado asiento.
Sería usted capaz de obviar su suspiro de alivio al contemplar que en lugar de un hombre tenía usted enfrente a una mujer, sin olvidar como se ha limpiado usted el sudor de su frente debido a los nervios de sentirse ruborizado por mi sonrisa agradecida.
Señor: Señora creo que es inoportuno hablar de mi persona. ( muy preocupado) ¡¡¡¡El gran día se acerca!!!!
Pausa larga
Señora: ¿Podría decirle que le amor, Señor?
Señor: ¿Y para qué querría escuchar yo tal cosa?
Señora: Está usted tan cegado por el gran día que vendrá, que no se ha dado cuenta que ¡llevo esperando volver todo este tiempo!
Señor: Mire Señora, está usted acabando con mi paciencia. Hasta ahora he sido cortés.
Señora: Y espero que lo siga siendo.
Señor: Tengo que recordarle que, en unos minutos escasos ,las puertas se abrirán para poder participar de el gran día. Y usted deberá haber comprado su entrada. Deberá haber leído las normas de comportamiento y rellenar la casilla de conformidad. Sólo en este caso, estando conforme y firmando su renuncia a cualquier devolución de su billete , y sólo asegurando de su mano que únicamente se sentará dispuesta a escuchar y no opinar. Sólo en ese caso puede que …
Señora: He dicho que le amo….
Pausa. Se miran a los ojos.
Señor: Mire señora, no me deja usted otra opción.
Señora: Por favor , deje que le acompañe.
Señor: ¿A dónde?
Señora: ¡En su gran día!
Señor: ¿En mi gran día?
Señora: ¡Si! En su gran día. Está tan absorto en su orden, en sus quehaceres cotidianos, que no se ha dado cuenta que todo esto está sucediendo para y por usted.
Señor: Salga por donde ha venido. ( Enfadado)
Señora: Siento no haber servido para nada.
Señor: No lo sienta usted. A veces las cosas no cambian.
Señora: No me enseñaron eso en la escuela.
Señor: Quizás es demasiado optimista.
Señora: Está bien, me marcho. Quiero que sepa que es usted un hombre encantador a pesar de todo. Gracias por su atención.
Hace ademán de salir pero el Caballero la detiene
Señor: ¡Espere! (Pausa y con algo de curiosidad ) ¿Es cierto pues, que podría usted cambiar por un momento todo cuanto acontece, simplemente por curiosidad?
Señora: Si Señor.
Señor: Pero eso no está establecido en ningún apartado de nuestro formulario. Puede que deba llamar al director . Esto podría repercutir en el funcionamiento general de nuestras instituciones.
Señora: Nadie diría que voy a perpetrar un delito.
Señor: No me convence usted. ¡Debe ser un gran día! Todo está completamente estudiado. Usted como cualquier otro participante, tiene sus hojas de instrucciones, sus normas de comportamiento. Desde la A a la Z todos sus movimientos están contemplados. Y es gracias a eso, que hoy podemos festejar la llegada de este gran día.
Señora: Así pues, ¿deberé permanecer en silencio y no mostrar mis intenciones siquiera, para no turbar su cotidianeidad?
Señor: Preferiría que así fuera.
Señora: Me deja usted perpleja. Pensé que hoy podría abrir mi corazón a su curiosidad.
Señor: Creo que debería dejarlo usted para mañana. Puede que sea entonces mi gran día.
Señora: Me deja usted un poco triste. Tenía muchas ganas de participar. Pero entre tanto ir y venir ya
no se por qué he venido.
Señor: Quizás necesitaba usted solamente entrar para salir después.
Señora: Quizás.
Señor: A mi, a veces, también me pasa. Momentos lúcidos, llenos de una luz desconocida. Un soplo de aire fresco en mi corazón. Mariposas revoloteando sin dirección en mi estómago y después todo se apaga, sin más, sin previo aviso. Y ya no se por dónde iba.
Señora: ¡Que curioso! Eso a mi también me pasa. De hecho , y disculpe la pregunta: ¿le conozco?
Señor: Ahora mismo no lo se, Señorita.
Señora: ¿Señorita? ¡Pensé que debía llamarme usted Señora!
Señor: Eso fue antes de que la conociera. Aunque ahora dudo de que así fuera.
Señora: Bien, quizás sea hora de empezar de nuevo.
Señor: Quizás.
Señora: Quizás quiera usted olvidar mi nombre.
Señor: Quizás.
Señora: Quizás debiera usted arrancar mi inscripción y olvidar que esto tuvo lugar.
Señor: Quizás.
Señora: Bueno, entonces es hora de despedirnos.
Señor: Quizás.
Señora: ¿Le he dicho a usted que le Amo?
El Señor La mira como si no la conociera.
Señora: Bien, pues…Espero que tenga usted un gran día.
El señor la acompaña hacia a la puerta. Meticulosamente guarda el folio encima de una pila de folios que hay encima de la mesa. Cubre la máquina de escribir. Se limpia el sudor de la frente. Se pone el sombrero. Mira su reloj de bolsillo. Suspira. Coge el candelabro y se va.
Fin
Cambio
Entre dos tierras, entre dos aguas.
Me siento entre un lugar y otro.
uno muy conocido, el otro desconocido
Mientras tanto mi cuerpo me exige calma
y el antiguo miedo ahora convertido en curiosidad
queriéndose reconvertir de nuevo en algo viejo
Ya no hay vuelta atrás,
el cambio se inició hace tiempo, aunque ahora, y ya habiendo allanando el terreno
se vislumbra aún más profundo.
Abrazo
al amor desconocido.
Me siento entre un lugar y otro.
uno muy conocido, el otro desconocido
Mientras tanto mi cuerpo me exige calma
y el antiguo miedo ahora convertido en curiosidad
queriéndose reconvertir de nuevo en algo viejo
Ya no hay vuelta atrás,
el cambio se inició hace tiempo, aunque ahora, y ya habiendo allanando el terreno
se vislumbra aún más profundo.
Abrazo
al amor desconocido.
jueves, 18 de abril de 2013
El pez se muerde la cola?
Trasteando entre papeles acumulados , encuentro este breve texto que escribí no se cuando.
Sin censura, lo comparto.
Y que es eso de que el pez se muerde la cola! Yo parto al bicho en cuatro, a cada trocito lo aliño con un propósito distinto y los dispongo a cada uno muy lejos el uno del otro para que no tengan la sensación de que en alguna ocasión pertenecieron el uno al otro. Así , siendo el mismo pez pero con distinta memoria y voluntad, los propósitos podrán desarrollarse con plenitud en su autonomía sabiéndose de un todo. Y esos propósitos son:
Sin censura, lo comparto.
Y que es eso de que el pez se muerde la cola! Yo parto al bicho en cuatro, a cada trocito lo aliño con un propósito distinto y los dispongo a cada uno muy lejos el uno del otro para que no tengan la sensación de que en alguna ocasión pertenecieron el uno al otro. Así , siendo el mismo pez pero con distinta memoria y voluntad, los propósitos podrán desarrollarse con plenitud en su autonomía sabiéndose de un todo. Y esos propósitos son:
- voluntad
- deshapego de la deformación académica
- aceptación de la existencia de la infidelidad
- amor por uno mismo
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Cuéntame un par de notas.
Cuéntame un par de notas.
Una de esas, de las que desconciertan.
Otras de las que silencian evidencias de una forma no tan evidente.
Envuélveme con esos sonidos que sólo tu sabes.
martes, 28 de febrero de 2012
Te quiero.
En un momento un respiro.
En un instante un globo surca el espacio finito.
El funambulista bloquea la cuerda con los dedos gordos de sus pies, y con sus manos sostiene un algodón rosa, dulce, y espera paciente que su corazón venga a buscarle. El es paciente , aguanta en la intemperie sostenido en el no tiempo, en la vergüenza sinvergüenza del no tener nada , en lo absoluto . Sólo su alma, su amor por todo lo que no se mueve o lo que baila , invisible en el océano de lo ingrábito.
Suena una dulce melodía en la oscuridad y él ,sentado en sus tobillos fuertes,acostumbrados al imprevisto sólo sabe que cerrar los ojos y disfrutar de lo que acontece.
Una mujer en otro lugar del mundo también está sola. Pero ella no se siente sola. Simplemente está sólamente a solas en su espacio infinito. Una habitación minúscula repleta de pequeños cromos infantiles , pequeños-grandes recuerdos de un pasado muy feliz . Un pasado al que se aferra como si otra cosa no existiera. Cada centrímetro de cada pared del cubículo reluce una forma , un color , un animal , un objeto, una melodía silenciosa. Posee una cajita de música desnuda. Sólo queda su esqueleto, pero aún así, sigue emitiendo esas notas descompasadas.
Ambos se quieren , pero aún no lo saben. Sólo saben que no están sólos aunque aparentemente sólamente lo estén.
Algún dia cuando su espera termine se encontrarán y no sabrán que decirse , pero sin decirse lo sabran todo. Y ya no habrá más de qué hablar ...
Así que de nuevo, solamente queda esperar....
Te quiero.
En un instante un globo surca el espacio finito.
El funambulista bloquea la cuerda con los dedos gordos de sus pies, y con sus manos sostiene un algodón rosa, dulce, y espera paciente que su corazón venga a buscarle. El es paciente , aguanta en la intemperie sostenido en el no tiempo, en la vergüenza sinvergüenza del no tener nada , en lo absoluto . Sólo su alma, su amor por todo lo que no se mueve o lo que baila , invisible en el océano de lo ingrábito.
Suena una dulce melodía en la oscuridad y él ,sentado en sus tobillos fuertes,acostumbrados al imprevisto sólo sabe que cerrar los ojos y disfrutar de lo que acontece.
Una mujer en otro lugar del mundo también está sola. Pero ella no se siente sola. Simplemente está sólamente a solas en su espacio infinito. Una habitación minúscula repleta de pequeños cromos infantiles , pequeños-grandes recuerdos de un pasado muy feliz . Un pasado al que se aferra como si otra cosa no existiera. Cada centrímetro de cada pared del cubículo reluce una forma , un color , un animal , un objeto, una melodía silenciosa. Posee una cajita de música desnuda. Sólo queda su esqueleto, pero aún así, sigue emitiendo esas notas descompasadas.
Ambos se quieren , pero aún no lo saben. Sólo saben que no están sólos aunque aparentemente sólamente lo estén.
Algún dia cuando su espera termine se encontrarán y no sabrán que decirse , pero sin decirse lo sabran todo. Y ya no habrá más de qué hablar ...
Así que de nuevo, solamente queda esperar....
Te quiero.
martes, 24 de mayo de 2011
Quiero llamarlo quiero
Quiero morder un tronco incendiado, comerme sus cenizas cansadas y respirar su humo ahogado.
Quiero agotar mis lágrimas y quedarme sin aliento, agotar mi vida al límite para renacer contínuamente.
Tengo prisa?
Sí, tengo miedo.
Quiero sentarme frente al mal, bailarle a la luna dormida y repirarme quieta sin gravedad.
Reírme yendo y viniendo frente una puerta que pone fin. Abrir esa puerta descaradamente y encontrarme a Don Descaro dando las gracias por existir.
Cruzar el puente colgante de la rendición y cortar sus lazos. Pasar página, si cabe, y ... aunque no quepa.
Arrugar periódicos de letras desordenadas y hacer nenúfares colgantes de plata.
Volar cual mariposa encendida quemando dulcemente los dedos de los enamorados.
Quiero que esos labios enganchados sepan decir NO!!!
Quiero decir NO, no te aguanto más. Quiero también saber que si me rindo no me muero.
Quiero agotar mis lágrimas y quedarme sin aliento, agotar mi vida al límite para renacer contínuamente.
Tengo prisa?
Sí, tengo miedo.
Quiero sentarme frente al mal, bailarle a la luna dormida y repirarme quieta sin gravedad.
Reírme yendo y viniendo frente una puerta que pone fin. Abrir esa puerta descaradamente y encontrarme a Don Descaro dando las gracias por existir.
Cruzar el puente colgante de la rendición y cortar sus lazos. Pasar página, si cabe, y ... aunque no quepa.
Arrugar periódicos de letras desordenadas y hacer nenúfares colgantes de plata.
Volar cual mariposa encendida quemando dulcemente los dedos de los enamorados.
Quiero que esos labios enganchados sepan decir NO!!!
Quiero decir NO, no te aguanto más. Quiero también saber que si me rindo no me muero.
sábado, 7 de mayo de 2011
La Juana, entre realidad y ficción en crudo
Mira , ya no puedo más. Siento quejarme tanto hija, pero es que por mucho que me esfuerce no doy pie con bola. Joer, es que me siento sola. Me paso horas en casa frente al teléfono y ni un número en toa la tarde. Ni los de telefónica me llaman para decirme si estoy dispuesta a pagar menos por mis facturas, con lo que necesito de buenas nuevas, hija. Que bonito que alguien se preocupe por tí, no?, que piense en favorecer tu economía, así , sin más. Yo me contrataría a un teleoperador de éstos de hoy en día, un sudamericanito guapetón, con esa voz tan melosa, para que me alegrara el día. Le pondría su oficinica portátil (osea sé, mi móvil), y le haría perseguirme por toa la casa bien cerquita para oírle mejor , yo descolgaría mi inalámbrico y haría como si no le viera. Tendría qeu meterse en el papel del hombre fantasma y me susurraría uuuuuuuuuuuuuuuuuuuu al oído. No, así no, auuuuuuuuuuuuu, no un poco más dulce, uuuuuuuuuuuuu. Si, así, como cuando te come una buena langosta en un restaurante y tienes que hacer como si nada ocurriera, con lo buenas que están las langostas.
Ai, hija, cuanto tiempo hace que no me como yo una buena langosta, seca estoy. Que como no voy a estar así de triste si es que me estoy marchitando por momentos , si es que hace ya 2 años, si, 2 años que no me ponen la mano encima.
Que digo yo que fea lo que se dice fea no soy. Vamos, que toy hermosa. Pero, nena, mira que yo pienso que el Juanico va tener razón. Si mujer, Juanico el algodonero del parque, dónde andan las cotorras en primavera.
Si mujer, que éste me dijo, ahora vas a sufrir tú lo que tú me has hecho sufrir a mi. Hay pobrica de mi que no sería capaz de matar a una bestia, bueno, excepto a las arañas que es berlas y salto en cima, y zás muerta de un golpetazo automático casi autómata, después me siento fatal y les pido perdón a las pobres pero, ups, ya es demasiado tarde. ai, que dolor de cabeza me entra sólo pensar en ello.
Pues resulta que Juanico el tirillas, el algodonero hace un par de años me cortejó y fíjate que no se yo por qué, dije, mira tú, y por qué no. Estaba yo muy sola, el niño no estaba mal, ya nos conocíamos y como era muy cariñoso pues me dije, mira tú, a airear telarañas.
Y al principio todo fue muy bien, paseábamos, nos sentábamos en el banco y me cogía las manos y poco a poco pues nos fuimos hacercando más. Y llegó el día de la consumación. Compré una botella de vino blanco buenísimo y le invité a mi casa. Pues eso, que vamos a ello , cuando veo esa cosa minúscula, una sardinilla vaya, intentando erizarse, pero no había manera. Y, es que, el chico estaba tenso, y una servidora que se pone suavecito a enderezarle el miembro, y juega con sus encantos y más caricias por aquí y un lenguetazo por allá y vingo!!! Ya extasiada y sedienta de ese miembro viril, aquella cosica se enderza y me intenta sacudir. ¿Y? Pues eso me pregunto yo, ¡qué sentí!, pues sentí que no sentía nada. Nothing the nothing. ¡Diós mio!¡Mi gozo en un pozo! Así que me limito a fingir para acabar prontico la faena. Cuantas veces he tenido que fingir, mija. A cuantos hombres he ayudado a ensalzar su hombría. ¿Y? ¡Hija, y que voy a hacer!Si no puedo hacer sufrir a nadie. Bueno, si, a Josico si, que bueno, porque el señor no aceptó que lo nuestro se acabara. Porque después de aguantar un tiempito y de fingir unos cuantos orgasmos más, le dejé diciéndole que ya no sentía lo mismo. Bueno, no supe hacerlo mejor. El pobrico enfadado me dijo qeu no le había dado tiempo a demostrarme lo importante que él pdría haber sido para mi. Hija, pero, son semejante nimiedad entre las piernas no podría yo resistir. que quieres que haga, una es un tanto sibarita para según que cosas.
¡Vas a sufrir lo que yo he sufrido! Me gritó. Y al principio yo que me río, pero no delante suyo, diós me libre. Pero fueron pasando los meses , y un año y más meses y otro año, y nadie me llama, y ni un piropo de un sentido obrero , ni unas palabras del cuponero...que el otro dia me digo, pues no va a tener razón el juanico?
Así que yo me preguntaba si sabes cuantas belicas le tengo que poner a Tadeo , si mujer , al de los imposibles!!!
De pronto esta almeja tiene hambre y yo ya estoy aburrida de misma. ¡ai nena! Porque si vieras que de experiencias interesantes tengo en mis sueños. Mija, que el otro dia me lié con el Maurricio de Hombres mujeres y viceversa, y la Sofi del reencuentro. Si mija, y que yo en mis sueños no le hago ascos a nadie. Sólo faltaría. Pues el otro dia que sueño que voy cogida de la mano de alguien, sólo podía ver su mano, una mano joven, tersa, y me para frente a una puerta, empieza a salir humo de ese blanco como " Aquí nace una estrella", y caminamos a través de ella y de repente un foco de luz que alumbra un cartel con luces de Neón que dice: Bienvenidos al Paraiso. Joder , nena, que casi me cago del gusto porque cuando me miro veo que llevo puesto un cosré de Rodré que vi el otro dia en las Preciado con sus bordados en oro y n liguero precioso. Y encima, de repente tenía 10 kilos menos, vaya, una sílfide acompañada por el mismísimo Becham.
Y se abren las puertas, y allí en medio de un patio coronado por una fuente aque emanaba champany , toa la fauna y flora del Sálvame de Luxe , incluída la vecina del cuarto qeu vendía cigarrillos vestida de conejita, estaban disfrutando de un baile erótico festivo sin igual. Aquí una que se la ( hace gesto de una mamada) a too un señor, allí la otra que le comía ( como si no quisiera que la escucharan) el culo a otra. Sandwiches de hombres y mujeres metiéndose mano por todos sitios. Y yo allí en medio, disfrutando de ese espectáculo folclórico español. Sostenida en una jaula por Becham , deseoso de arremeterme en cualquier momento.
Si, demasiado bueno, para ser cierto mija. Vaya, que como podía imaginar cuando iva a ser poseída por eses miembro taaaaaaaaaaan viril, me suena el despertador y allí me encuentro cogida a Peluchín, si mija, mi conejo, más húmeda que una almeja gritando desesperadamente de amor.
Ai, que frustración. Así que ya me dirás, si juanico tiene razón o no pero yo a mi santo que voy a ver si se me va ese mal de ojo, que arrugaíta la tengo de no ejercitarla.
Ai, hija, cuanto tiempo hace que no me como yo una buena langosta, seca estoy. Que como no voy a estar así de triste si es que me estoy marchitando por momentos , si es que hace ya 2 años, si, 2 años que no me ponen la mano encima.
Que digo yo que fea lo que se dice fea no soy. Vamos, que toy hermosa. Pero, nena, mira que yo pienso que el Juanico va tener razón. Si mujer, Juanico el algodonero del parque, dónde andan las cotorras en primavera.
Si mujer, que éste me dijo, ahora vas a sufrir tú lo que tú me has hecho sufrir a mi. Hay pobrica de mi que no sería capaz de matar a una bestia, bueno, excepto a las arañas que es berlas y salto en cima, y zás muerta de un golpetazo automático casi autómata, después me siento fatal y les pido perdón a las pobres pero, ups, ya es demasiado tarde. ai, que dolor de cabeza me entra sólo pensar en ello.
Pues resulta que Juanico el tirillas, el algodonero hace un par de años me cortejó y fíjate que no se yo por qué, dije, mira tú, y por qué no. Estaba yo muy sola, el niño no estaba mal, ya nos conocíamos y como era muy cariñoso pues me dije, mira tú, a airear telarañas.
Y al principio todo fue muy bien, paseábamos, nos sentábamos en el banco y me cogía las manos y poco a poco pues nos fuimos hacercando más. Y llegó el día de la consumación. Compré una botella de vino blanco buenísimo y le invité a mi casa. Pues eso, que vamos a ello , cuando veo esa cosa minúscula, una sardinilla vaya, intentando erizarse, pero no había manera. Y, es que, el chico estaba tenso, y una servidora que se pone suavecito a enderezarle el miembro, y juega con sus encantos y más caricias por aquí y un lenguetazo por allá y vingo!!! Ya extasiada y sedienta de ese miembro viril, aquella cosica se enderza y me intenta sacudir. ¿Y? Pues eso me pregunto yo, ¡qué sentí!, pues sentí que no sentía nada. Nothing the nothing. ¡Diós mio!¡Mi gozo en un pozo! Así que me limito a fingir para acabar prontico la faena. Cuantas veces he tenido que fingir, mija. A cuantos hombres he ayudado a ensalzar su hombría. ¿Y? ¡Hija, y que voy a hacer!Si no puedo hacer sufrir a nadie. Bueno, si, a Josico si, que bueno, porque el señor no aceptó que lo nuestro se acabara. Porque después de aguantar un tiempito y de fingir unos cuantos orgasmos más, le dejé diciéndole que ya no sentía lo mismo. Bueno, no supe hacerlo mejor. El pobrico enfadado me dijo qeu no le había dado tiempo a demostrarme lo importante que él pdría haber sido para mi. Hija, pero, son semejante nimiedad entre las piernas no podría yo resistir. que quieres que haga, una es un tanto sibarita para según que cosas.
¡Vas a sufrir lo que yo he sufrido! Me gritó. Y al principio yo que me río, pero no delante suyo, diós me libre. Pero fueron pasando los meses , y un año y más meses y otro año, y nadie me llama, y ni un piropo de un sentido obrero , ni unas palabras del cuponero...que el otro dia me digo, pues no va a tener razón el juanico?
Así que yo me preguntaba si sabes cuantas belicas le tengo que poner a Tadeo , si mujer , al de los imposibles!!!
De pronto esta almeja tiene hambre y yo ya estoy aburrida de misma. ¡ai nena! Porque si vieras que de experiencias interesantes tengo en mis sueños. Mija, que el otro dia me lié con el Maurricio de Hombres mujeres y viceversa, y la Sofi del reencuentro. Si mija, y que yo en mis sueños no le hago ascos a nadie. Sólo faltaría. Pues el otro dia que sueño que voy cogida de la mano de alguien, sólo podía ver su mano, una mano joven, tersa, y me para frente a una puerta, empieza a salir humo de ese blanco como " Aquí nace una estrella", y caminamos a través de ella y de repente un foco de luz que alumbra un cartel con luces de Neón que dice: Bienvenidos al Paraiso. Joder , nena, que casi me cago del gusto porque cuando me miro veo que llevo puesto un cosré de Rodré que vi el otro dia en las Preciado con sus bordados en oro y n liguero precioso. Y encima, de repente tenía 10 kilos menos, vaya, una sílfide acompañada por el mismísimo Becham.
Y se abren las puertas, y allí en medio de un patio coronado por una fuente aque emanaba champany , toa la fauna y flora del Sálvame de Luxe , incluída la vecina del cuarto qeu vendía cigarrillos vestida de conejita, estaban disfrutando de un baile erótico festivo sin igual. Aquí una que se la ( hace gesto de una mamada) a too un señor, allí la otra que le comía ( como si no quisiera que la escucharan) el culo a otra. Sandwiches de hombres y mujeres metiéndose mano por todos sitios. Y yo allí en medio, disfrutando de ese espectáculo folclórico español. Sostenida en una jaula por Becham , deseoso de arremeterme en cualquier momento.
Si, demasiado bueno, para ser cierto mija. Vaya, que como podía imaginar cuando iva a ser poseída por eses miembro taaaaaaaaaaan viril, me suena el despertador y allí me encuentro cogida a Peluchín, si mija, mi conejo, más húmeda que una almeja gritando desesperadamente de amor.
Ai, que frustración. Así que ya me dirás, si juanico tiene razón o no pero yo a mi santo que voy a ver si se me va ese mal de ojo, que arrugaíta la tengo de no ejercitarla.
lunes, 28 de marzo de 2011
Ecritura Automática en el Tibidabo
Cachondo dormido dominante tentador dormidina nativa vacuna navegante temerosa sabrosa, salada dama macarrónica,
cabezona nasal, alhameda damantina nañequera, rabanito torrequemado, dormidina. Nauseabundo dominante terremoto to, podrido do estrato de varón, nivea para los juanetes testosterona arrebatada y toma mano a mano normalmente terrorido domisoldo, cama caliente, amanece que no es poco, invadida de desconocidos.
Impaciente lengua silenciosa, deborahombres descosida remendada de mentiras. Ecléctica.
Apisonadora raquítica calabera rapaz. Zapatero a tus zapatos. Qué ostentoso sofá que me mira. Que carnavalero hombre tísico de polla apetecible de ego enrarecido de solo escucharse a sí mismo. HOMBRE POLLA enorgullecido cabizbajo dominante en su trono trío. Sedienta de carne, polla, culo, tetas, caca pedo pis!!!!!!! Carroñera imprevisible. Déjame que te lama el coño hasta que te quedes sin sed. Sedienta de todo lo que hay por ver y por sentir hambre de hambre.
La perversidad encendida ya no es tan perversa. NO que coma que te como. dulce de leche, dulce de vientre encendido. Llama titubeante ,asombro enajenado, umbilical atormentado.
PAUSA
Uno, dos y tres.
Ponte de cara a la pared. Déjate azotar. Sin cueros.
En la sombra nadie te ve pero puedes ver sin ser visto.
Corro, corro, corro, salto, salto, salto, galopo o no galopo. Caballo empotrado? Y como no va a estarlo si está encegado. Así, vamos. No me estraña que la gente se pierda. Quedarse quieto asusta? No encuentro mi lengua de trapo y mi osito sin ojo sigue chupándose el dedo.
Corre, corre, corre, la luz de la farola eternamente sola sola se quedó.
Aplausos felices, sinó por qué aplausos. ai! Foto Flash. Fijación por fijar lo fijado. Por qué tanto empeño de recuerdo? ai pasado cuanto te quiero. Y tu presente dónde estás? aiaiaiaiaiaiaiai, canta y no llores.
Hacer feliz cuesta tan poco, dejarse feliz tanto.
Como, como como me como toa. A mí , si a mí, toda a mí para mí, sin sobre tras ante todo por cojones. ¡Se fina niña! Ai , sí. Perdón. Dios, joder, ai otra vez, no si perfecta no soy. ¿ Menos Mal???
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa meeeennnn. Final, acabóse? The end finito, capichi? O no? No quiero más. Más sinsentido agarrado. Más descontrol sostenido, más perversión santa , divina. como un correlenguas lavapéntico atemortizado. Inventóse por necesidad de existofrenesí porque andaba perdifarmacéutica.
Ni alaska en dinarama ni pepinillos en vinagre, hoy y desde mañana sobaos Martínez, los de siempre.
Ai, mi gente!!! Abrazo gordo eterno, ai que romanticona, pues si, eso y mona sosa y aburrida y contraditoria, toca, toca , que no muerdo.
Un sinsentido revertido para desayunar y todos contentos, no? Venga , si por estar, estamos todos muertos , no? o no?
Es que yo vivo, vivo, no vivo.
cabezona nasal, alhameda damantina nañequera, rabanito torrequemado, dormidina. Nauseabundo dominante terremoto to, podrido do estrato de varón, nivea para los juanetes testosterona arrebatada y toma mano a mano normalmente terrorido domisoldo, cama caliente, amanece que no es poco, invadida de desconocidos.
Impaciente lengua silenciosa, deborahombres descosida remendada de mentiras. Ecléctica.
Apisonadora raquítica calabera rapaz. Zapatero a tus zapatos. Qué ostentoso sofá que me mira. Que carnavalero hombre tísico de polla apetecible de ego enrarecido de solo escucharse a sí mismo. HOMBRE POLLA enorgullecido cabizbajo dominante en su trono trío. Sedienta de carne, polla, culo, tetas, caca pedo pis!!!!!!! Carroñera imprevisible. Déjame que te lama el coño hasta que te quedes sin sed. Sedienta de todo lo que hay por ver y por sentir hambre de hambre.
La perversidad encendida ya no es tan perversa. NO que coma que te como. dulce de leche, dulce de vientre encendido. Llama titubeante ,asombro enajenado, umbilical atormentado.
PAUSA
Uno, dos y tres.
Ponte de cara a la pared. Déjate azotar. Sin cueros.
En la sombra nadie te ve pero puedes ver sin ser visto.
Corro, corro, corro, salto, salto, salto, galopo o no galopo. Caballo empotrado? Y como no va a estarlo si está encegado. Así, vamos. No me estraña que la gente se pierda. Quedarse quieto asusta? No encuentro mi lengua de trapo y mi osito sin ojo sigue chupándose el dedo.
Corre, corre, corre, la luz de la farola eternamente sola sola se quedó.
Aplausos felices, sinó por qué aplausos. ai! Foto Flash. Fijación por fijar lo fijado. Por qué tanto empeño de recuerdo? ai pasado cuanto te quiero. Y tu presente dónde estás? aiaiaiaiaiaiaiai, canta y no llores.
Hacer feliz cuesta tan poco, dejarse feliz tanto.
Como, como como me como toa. A mí , si a mí, toda a mí para mí, sin sobre tras ante todo por cojones. ¡Se fina niña! Ai , sí. Perdón. Dios, joder, ai otra vez, no si perfecta no soy. ¿ Menos Mal???
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa meeeennnn. Final, acabóse? The end finito, capichi? O no? No quiero más. Más sinsentido agarrado. Más descontrol sostenido, más perversión santa , divina. como un correlenguas lavapéntico atemortizado. Inventóse por necesidad de existofrenesí porque andaba perdifarmacéutica.
Ni alaska en dinarama ni pepinillos en vinagre, hoy y desde mañana sobaos Martínez, los de siempre.
Ai, mi gente!!! Abrazo gordo eterno, ai que romanticona, pues si, eso y mona sosa y aburrida y contraditoria, toca, toca , que no muerdo.
Un sinsentido revertido para desayunar y todos contentos, no? Venga , si por estar, estamos todos muertos , no? o no?
Es que yo vivo, vivo, no vivo.
Quiero inventar palabras sinvergüenzas
Quiero compartir mi vergüenza, mis palabras más escondidas, mal o bien escritas , pero dichas.
Quiero que compartáis conmigo también. Que esto no sea un camino sólo, y de un sólo sentido. Quiero ser cómplice de vuestras vergüenzas, vómitos , gritos , silencios...
Solo quiero.
Quiero que compartáis conmigo también. Que esto no sea un camino sólo, y de un sólo sentido. Quiero ser cómplice de vuestras vergüenzas, vómitos , gritos , silencios...
Solo quiero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)