martes, 28 de febrero de 2012

Te quiero.

En un momento un respiro.
En un instante un globo surca el espacio finito.
El funambulista bloquea la cuerda con los dedos gordos de sus pies, y con sus manos sostiene un algodón rosa, dulce, y espera paciente que su corazón venga a buscarle. El es paciente , aguanta en la intemperie sostenido en el no tiempo, en la vergüenza sinvergüenza del no tener nada , en lo absoluto . Sólo su alma, su amor por todo lo que no se mueve o lo que baila , invisible en el océano de lo ingrábito.
Suena una dulce melodía en la oscuridad y él ,sentado en sus tobillos fuertes,acostumbrados al imprevisto sólo sabe que cerrar los ojos y disfrutar de lo que acontece.
Una mujer en otro lugar del mundo también está sola. Pero ella no se siente sola. Simplemente está sólamente a solas en su espacio infinito. Una habitación minúscula repleta de pequeños cromos infantiles , pequeños-grandes recuerdos de un pasado muy feliz . Un pasado al que se aferra como si otra cosa no existiera. Cada centrímetro de cada pared del cubículo reluce una forma , un color , un animal , un objeto, una melodía silenciosa. Posee una cajita de música desnuda. Sólo queda su esqueleto, pero aún así, sigue emitiendo esas notas descompasadas.
Ambos se quieren , pero aún no lo saben. Sólo saben que no están sólos aunque aparentemente sólamente lo estén.
Algún dia  cuando su espera termine se encontrarán y no sabrán que decirse , pero sin decirse lo sabran todo. Y ya no habrá más de qué hablar ...
Así que de nuevo, solamente queda esperar....
Te quiero.