martes, 24 de mayo de 2011

Quiero llamarlo quiero

Quiero morder un tronco incendiado, comerme sus cenizas cansadas y respirar su humo ahogado.
Quiero  agotar mis lágrimas y quedarme sin aliento, agotar mi vida al límite para renacer contínuamente.
Tengo prisa?
Sí, tengo miedo.
Quiero sentarme frente al mal, bailarle a la luna dormida y repirarme quieta sin gravedad.
Reírme yendo y viniendo frente una puerta que pone fin. Abrir esa puerta descaradamente y encontrarme a Don Descaro dando las gracias por existir.

Cruzar el puente colgante de la rendición y cortar sus lazos. Pasar página, si cabe, y ... aunque no quepa.
Arrugar periódicos de letras desordenadas y hacer nenúfares colgantes de plata.
Volar cual mariposa encendida quemando dulcemente los dedos de los enamorados.
Quiero que esos labios enganchados sepan decir NO!!!
Quiero decir NO, no te aguanto más. Quiero también saber que si me rindo no me muero.

sábado, 7 de mayo de 2011

La Juana, entre realidad y ficción en crudo

Mira , ya no puedo más. Siento quejarme tanto hija, pero es que  por mucho que me esfuerce no doy pie con bola. Joer, es que me siento sola. Me paso horas en casa frente al teléfono y ni un número en toa la tarde. Ni los de telefónica me llaman para decirme si estoy dispuesta a pagar menos por mis facturas, con lo que necesito de buenas nuevas, hija. Que bonito que alguien se preocupe por tí, no?, que piense en favorecer tu economía, así , sin más. Yo me contrataría a un teleoperador de éstos de hoy en día, un sudamericanito guapetón, con esa voz tan melosa, para que me alegrara el día. Le pondría su oficinica portátil (osea sé, mi móvil), y le haría perseguirme por toa la casa bien cerquita para oírle mejor , yo descolgaría mi inalámbrico y haría como si no le viera. Tendría qeu meterse en el papel del hombre fantasma y me susurraría uuuuuuuuuuuuuuuuuuuu al oído. No, así no, auuuuuuuuuuuuu, no un poco más dulce, uuuuuuuuuuuuu. Si, así, como cuando te come una buena langosta en un restaurante y tienes que hacer como si nada ocurriera, con lo buenas que están las langostas.
Ai, hija, cuanto tiempo hace que no me como yo una buena langosta, seca estoy. Que como no voy a estar así de triste si es que me estoy marchitando por momentos , si es que hace ya 2 años, si, 2 años que no me ponen la mano encima.
Que digo yo que fea lo que se dice fea no soy. Vamos, que toy hermosa. Pero, nena, mira que yo pienso que el Juanico va tener razón. Si mujer, Juanico el algodonero del parque, dónde andan las cotorras en primavera.
Si mujer, que éste me dijo, ahora vas a sufrir tú lo que tú me has hecho sufrir a mi. Hay pobrica de mi que no sería capaz de matar a una bestia, bueno, excepto a las arañas que es berlas y salto en cima, y zás muerta de un golpetazo automático casi autómata, después me siento fatal y les pido perdón a las pobres pero, ups, ya es demasiado tarde.  ai, que dolor de cabeza me entra sólo pensar en ello.
Pues resulta que Juanico el tirillas, el algodonero hace un par de años me cortejó y fíjate que no se yo por qué, dije, mira tú, y por qué no. Estaba yo muy sola, el niño no estaba mal, ya nos conocíamos y como era muy cariñoso pues me dije, mira tú, a airear telarañas.
Y al principio todo fue muy bien, paseábamos, nos sentábamos en el banco y me cogía las manos y poco a poco pues nos fuimos hacercando más. Y llegó el día de la consumación. Compré una botella de vino blanco buenísimo y le invité a mi casa. Pues eso, que vamos a ello , cuando veo esa cosa minúscula, una sardinilla vaya, intentando erizarse, pero no había manera. Y, es que, el chico estaba tenso, y  una servidora que se pone suavecito a enderezarle el miembro, y juega con sus encantos y más caricias por aquí y un lenguetazo por allá y vingo!!! Ya extasiada  y sedienta de ese miembro viril, aquella cosica se enderza y me intenta sacudir. ¿Y? Pues eso me pregunto yo, ¡qué sentí!, pues sentí que no sentía nada. Nothing the nothing. ¡Diós mio!¡Mi gozo en un pozo! Así que me limito a fingir para acabar prontico la faena. Cuantas veces he tenido que fingir, mija. A cuantos hombres he ayudado a ensalzar su hombría. ¿Y? ¡Hija, y que voy a hacer!Si no puedo hacer sufrir a nadie. Bueno, si, a Josico si, que bueno, porque el señor no aceptó que lo nuestro se acabara. Porque después de aguantar un tiempito y de fingir unos cuantos orgasmos más, le dejé diciéndole que ya no sentía lo mismo. Bueno, no supe hacerlo mejor. El pobrico enfadado me dijo qeu no le había dado tiempo a demostrarme lo importante que él pdría haber sido para mi. Hija, pero, son semejante nimiedad entre las piernas no podría yo resistir. que quieres que haga, una es un tanto sibarita para según que cosas.
¡Vas a sufrir lo que yo he sufrido! Me gritó. Y al principio yo que me río, pero no delante suyo, diós me libre. Pero fueron pasando los meses , y un año y más meses y otro año, y nadie me llama, y ni un piropo de un sentido obrero , ni unas palabras del cuponero...que el otro dia me digo, pues no va a tener razón el juanico?
Así que yo me preguntaba si sabes cuantas belicas le tengo que poner a Tadeo , si mujer , al de los imposibles!!!
De pronto esta almeja tiene hambre y yo ya estoy aburrida de misma. ¡ai nena! Porque si vieras que de experiencias interesantes tengo en mis sueños. Mija, que el otro dia me lié con el Maurricio de Hombres mujeres y viceversa, y la Sofi del reencuentro. Si mija, y que yo en mis sueños no le hago ascos a nadie. Sólo faltaría. Pues el otro dia que sueño que voy cogida de la mano de alguien, sólo podía ver su mano, una mano joven, tersa, y me para frente a una puerta, empieza a salir humo de ese blanco como " Aquí nace una estrella", y caminamos a través de ella y de repente un foco de luz que alumbra un cartel con luces de Neón  que dice: Bienvenidos al Paraiso. Joder , nena, que casi me cago del gusto porque cuando me miro veo que llevo puesto un cosré de Rodré que vi el otro dia en las Preciado con sus bordados en oro y n liguero precioso. Y encima, de repente tenía 10 kilos menos, vaya, una sílfide acompañada por el mismísimo Becham.
Y se abren las puertas, y allí en medio de un patio coronado por una fuente aque emanaba champany , toa la fauna y flora del Sálvame de Luxe , incluída la vecina del cuarto qeu vendía cigarrillos vestida de conejita, estaban disfrutando de un baile erótico festivo sin igual. Aquí una que se la ( hace gesto de una mamada) a too un señor, allí la otra que le comía ( como si no quisiera que la escucharan)  el culo a otra. Sandwiches de hombres y mujeres metiéndose mano por todos sitios. Y yo allí en medio, disfrutando de ese espectáculo folclórico español. Sostenida en una jaula por Becham , deseoso de arremeterme en cualquier momento.
Si, demasiado bueno, para ser cierto mija. Vaya, que como podía imaginar cuando iva a ser poseída por eses miembro taaaaaaaaaaan viril, me suena el despertador y allí me encuentro cogida a Peluchín, si mija, mi conejo, más húmeda que una almeja gritando desesperadamente de amor.
Ai, que frustración. Así que ya me dirás, si juanico tiene razón o no pero yo a mi santo que voy a ver si se me va ese mal de ojo, que arrugaíta la tengo de no ejercitarla.